Una skill de Claude es una carpeta con un archivo SKILL en markdown adentro. Arriba lleva un nombre y una descripción; debajo, tu instrucción escrita en español. La descripción es el disparador: Claude la lee y carga la skill sola cuando lo que pides se parece a lo que dice. No hace falta programar ni instalar nada.
El 6 de agosto de 2026, Google entró como Core Maintainer de Agent Plugins 1.0, la especificación abierta que Vercel propuso y que AWS, GitHub, Microsoft y OpenAI refinaron. Junto con Cursor, son seis empresas que compiten en casi todo poniéndose de acuerdo en un mismo formato.
Lo que estandarizaron no es un modelo ni una función de pago. Es una carpeta con un archivo de texto adentro. La propia especificación lo dice: las skills viven en la carpeta `skills`, un subdirectorio cada una. El contrato está en la estructura de directorios.
O sea que eso que acaban de convertir en estándar es exactamente lo que tú puedes escribir hoy, en español y sin escribir código. Esta guía es cómo.
Una skill es una carpeta con un archivo llamado `SKILL.md`. Ese archivo tiene dos partes:
Eso es todo. No es un plugin que se instala, no es una suscripción y no requiere terminal. Se escribe como se lo explicarías a alguien que entra a trabajar contigo el lunes y todavía no sabe dónde está nada.
Lo que no es: una skill no es un prompt guardado que tú copias y pegas. La diferencia está en el siguiente punto.
Este es el punto que decide si tu skill funciona o se queda muerta en una carpeta.
Claude lee las descripciones de todas tus skills. Cuando lo que le pides se parece a una de ellas, la carga solo. Tú no la invocas: ella aparece. Por eso la descripción no describe la skill para un humano, sino que declara cuándo debe activarse.
Compara:
La segunda tiene dentro las frases literales que tú escribes cuando la necesitas. Por eso se dispara sola.
Regla práctica: escribe primero cómo vas a pedirlo, y mete esas frases textuales en la descripción.
1. Elige la tarea, no la categoría. La tarea que ya hiciste tres veces esta semana con IA y te salió distinta las tres veces. Ahí ya sabes cómo se hace bien; solo falta escribirlo. El nombre de la carpeta es esa tarea: `guion-reel-diario`, no `contenido`.
2. Crea la carpeta y el archivo. Dentro de la carpeta, un `SKILL.md`. Arriba el nombre y la descripción; debajo, la instrucción. Si tu skill necesita ejemplos largos o datos de apoyo, van en archivos aparte dentro de la misma carpeta, y los mencionas desde el texto.
3. No la inventes desde cero. Abre la última conversación donde el resultado quedó bien y copia lo que pediste ahí: ese es el cuerpo del archivo. Tu mejor skill ya está escrita en tu historial; lo único que haces es sacarla de un chat que se va a perder y ponerla en una carpeta que se queda.
4. Pruébala pidiéndolo como lo pedirías siempre. No la llames por su nombre. Escribe la petición normal y comprueba si se activó. Si no lo hizo, el problema casi nunca es la instrucción: es la descripción.
La descripción es genérica y no dispara nunca. El fallo número uno. Solución: frases literales tuyas dentro de la descripción.
La descripción es tan amplia que dispara siempre. El espejo del anterior. Si tu skill de guiones se activa cuando pides un correo, acota diciendo también cuándo NO aplica.
Una sola skill que hace todo. Cuando le pides a una skill que investigue, escriba, edite y revise, empieza a hacerlo todo a medias, y tú crees que el modelo se volvió tonto. Una skill, un oficio. La que escribe no edita; la que edita no opina del guion.
Esperar que la primera salga perfecta. No va a salir. La descripción no va a disparar, o va a disparar de más. La diferencia con un prompt es que cada arreglo se queda escrito para siempre.
Una skill sola es un truco. El salto viene cuando una llama a otra, y eso también se escribe en texto plano: dentro del archivo pones la orden de pasarle el resultado a la siguiente, como le dejarías una nota al siguiente turno.
Y hay una segunda mitad del estándar que conviene conocer aunque no la uses hoy: junto al archivo de texto puede vivir otro que declara a qué servicios se conecta la skill —tu calendario, tu base de datos, tu carpeta en la nube—. Un archivo dice cómo se hace el trabajo; el otro, con qué.
El orden que sí aguanta es este, y no conviene saltárselo: una skill que resuelva la tarea que más repites, después encadenarla con la siguiente, y solo cuando la cadena funcione a mano de principio a fin, ponerle horario y frenos automáticos. Al revés es exactamente por donde la gente abandona.