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Las 37 fugas que te queman créditos en Claude

· 6 min de lectura

Los créditos de Claude se agotan por reintentos, no por volumen: mandas una orden vaga, el modelo hace algo razonable que no querías y gastas tres mensajes más corrigiendo. Un catálogo público agrupa 37 fugas en seis familias —tarea, contexto, formato, alcance, razonamiento y agentes— y casi todas se cierran escribiendo dónde puede tocar y cuándo parar.

La creencia cómoda es que los créditos se acaban porque Claude es caro o porque el plan viene corto. La incómoda es otra: se acaban en reintentos.

La escena la has vivido. Escribes "arréglame esto". Claude devuelve algo razonable que no era lo que querías. Corriges. Corrige otra cosa. A la cuarta sale. Cuatro llamadas para un trabajo de una. Lo peor es que ninguno de esos cuatro intentos se sintió como un error: se sintió como conversación. Por eso nadie lo cuenta como desperdicio.

Las seis familias de fuga

Hay un catálogo público que agrupa las fugas conocidas en seis grupos. Con oír los nombres ya sabes cuál es la tuya:

  1. Tarea. Verbos vagos ("ayúdame con mi código"), dos encargos metidos en el mismo mensaje, o pedir "hazlo mejor" sin decir nunca qué es mejor.
  2. Contexto. Escribir "sigamos donde quedamos" esperando que el modelo recuerde una conversación que ya se cerró.
  3. Formato. No decir en qué forma quieres la respuesta ni de qué largo.
  4. Alcance. "Arregla mi aplicación", sin decirle qué archivo puede tocar.
  5. Razonamiento. Pedirle "piensa paso a paso" a un modelo que ya razona por dentro, lo cual empeora la respuesta en vez de mejorarla.
  6. Agentes. Soltar a Claude Code sin ninguna condición de parada.

La quinta y la sexta son las que más caro salen hoy, porque son las que más gente arrastra de la era anterior de modelos.

Las dos fugas que casi nadie conoce

El catálogo anuncia 35 patrones y en el archivo hay 37. Nadie actualizó el titular, y los dos que sobran son justo los que más importan ahora.

El modelo te lee literal. Las generaciones recientes ya no te rellenan el contexto que diste "por supuesto". Un prompt que te funcionaba hace seis meses hoy rinde peor, y no es culpa tuya ni del modelo: cambió el trato. Lo que antes se sobreentendía, ahora hay que escribirlo.

Pudrición de contexto. Llevas sesenta turnos corrigiendo dentro del mismo chat y por eso empeora. Ahí la solución no es un prompt mejor: es tarea nueva, sesión nueva.

Las cuatro piezas de una orden que no se repite

Esto lo puedes escribir a mano desde hoy, sin instalar nada.

Alcance. No le digas qué arreglar, dile dónde puede tocar y dónde no: "solamente el archivo de autenticación; no toques la configuración ni las dependencias". Esa frase sola te ahorra la mitad de los reintentos, porque el reintento casi nunca es que lo hizo mal, es que lo hizo en otro lado.

Criterio de terminado, escrito y comprobable. No "que quede bien", sino "está listo cuando pasa las pruebas que ya existen y no se cae si el usuario llega vacío". Sin esa frase, quien decide si el trabajo terminó es el modelo, y el modelo siempre cree que sí.

Memoria. Claude no se acuerda de lo que no le vuelvas a poner delante. Lo que se repite todos los días va en un archivo de instrucciones del proyecto, no en el mensaje de cada mañana.

Formato de salida. Di en qué forma lo quieres y de qué largo. Un párrafo cuando querías una tabla es un reintento entero.

Cómo se ve esto cuando no es teoría

En una fábrica de contenido que produce sola de madrugada, lo único que la sostiene es que cada orden lleva escrito dónde puede tocar y cuándo parar. Sin esas dos frases no hay fábrica: hay un desastre automatizado.

El criterio de terminado no es una opinión discutible, es un nombre de archivo: si una pieza no pasa el control de calidad, el sistema le mete la palabra RECHAZADO delante y esa pieza no se entrega. Un criterio que se puede discutir no es un criterio.

Y una cuenta que conviene tener a mano

Medir cuánto gastas es la otra mitad del problema. Dentro de Claude Code, el comando `/usage` muestra la barra de tu plan con el porcentaje consumido; la tecla `w` cambia la vista de las últimas 24 horas a los últimos 7 días. La documentación avisa que esas cifras son aproximadas y salen del historial local de esa máquina.

Cerrar fugas sin medir es apagar luces a ciegas. Toma tu número, cierra las dos familias que reconociste, y vuelve a medir la semana siguiente.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se me acaban tan rápido los créditos de Claude?
Casi siempre por reintentos, no por volumen. Una orden vaga produce una respuesta razonable que no era la que querías, y cada corrección es otra llamada. Cuatro mensajes para un trabajo de uno. Como se siente conversación y no error, nadie lo cuenta como desperdicio y por eso el gasto parece inexplicable.
¿Cuál es la fuga de créditos más cara de todas?
No definir el alcance. Decir arregla mi aplicación en vez de decir qué archivo puede tocar y cuál no. El reintento casi nunca ocurre porque el modelo lo hizo mal, sino porque lo hizo en otro lado, y deshacer ese trabajo cuesta más mensajes que haberlo acotado desde el principio.
¿Sirve todavía pedirle a Claude que piense paso a paso?
En los modelos recientes suele empeorar la respuesta en vez de mejorarla, porque ya razonan internamente y esa instrucción compite con su propio proceso. Es una costumbre heredada de generaciones anteriores que hoy gasta tokens sin aportar calidad, y está catalogada como una de las fugas de la familia de razonamiento.
¿Qué hago cuando una conversación larga empieza a dar respuestas peores?
Abrir una sesión nueva. El fenómeno se llama pudrición de contexto: tras decenas de turnos de correcciones, el hilo acumula versiones descartadas que el modelo sigue leyendo. Ahí ningún prompt mejor lo arregla; lo que lo arregla es empezar una tarea nueva con solo el contexto que de verdad hace falta.

Fuentes

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